Recientemente se ha hablado mucho de un grupo en Facebook, llamado Cannes de la Mierda, el cual se describe a sí mismo como:

“… un foro de PUBLICIDAD para PUBLICISTAS. Solo posteamos trabajos infames, absurdos o de pésima creatividad. El objetivo es hacer un ejercicio crítico sobre nuestra labor, que nos permita en el futuro mejorar como industria…”.

Si bien es cierto que el resultado final de una pieza publicitaria depende de muchos factores; también es una realidad que la opinión del cliente, que siempre termina “metiendo mano”, a veces acaba desvirtuando un concepto original, resultando precisamente eso: Publicidad de mierda.

Una industria que está acostumbrada a darles solamente palmadas a sus amigos, que está llena de egos y cero autocrítica es una industria también donde si inviertes grandes sumas de dinero a una asociación, círculo o revista, será más probable que seas recompensando con algún premio.

Es hora entonces, de aceptar responsabilidades, dejar de no ponerle altos a un cliente, de siempre terminar doblando las manos por el miedo a perder la cuenta, de aceptar hasta pagar por un pitch, y entregar horas y horas de trabajo para que al final le den la cuenta al amigo, o al que ofreció más dinero. Aceptémoslo, la industria de la publicidad es un fiel reflejo de nuestro sistema político con todas sus malas prácticas.

En una industria así, claro que un espacio abierto como Cannes de la Mierda resulta incómodo, y es hasta lógico que medios como Roastbrief paguen pauta publicitaria para darle alcance a un artículo carente de argumentos sólidos para emitir un juicio del papel que desempeña Cannes de la Mierda.

Yo he participado desde un inicio en ese grupo, y he encontrado ahí un lugar donde se puede ejercer crítica libre sobre la publicidad en México, sin compromisos, un lugar donde conviven diferentes opiniones. Más de 4,000 miembros no pueden pasar desapercibidos, menos aún cuando la crítica emitida es cruda y directa.

Esto es un cambio de paradigma en la industria publicitaria. No hay antecedentes de una comunidad así, y eso es bueno. ¿Que hay que hacer ajustes a los objetivos del grupo?, estoy de acuerdo, ¿que es necesario que exista un espacio así?, también.

Si un grupo de Facebook puede incomodar a muchas figuras de la industria publicitaria en México, entonces estamos mal, así de frágil es el medio, y así de frágiles son los egos de sus protagonistas.

 

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